Patricia Garrido Elizalde

D’hors Viena 22. Por Katharina Grosse
Entrelacs
De cuando se propone un paradigma alternativo al discurso. Lo ineluctable de lo visible.
De la cadena significante al entramado de lo visible: pensar el inconsciente sin causalidad. Dicho de otra manera un lenguaje del que la causalidad está perturbada. O aún más, en un lenguaje que no tiene que ver con un bello discurso que encadena razones, es sólo una superficie, un señuelo, un equívoco. «Cada vez que hablamos de causa, hay algo de anti-conceptual, de indefinido. La fases de la luna son la causa de la marea— eso sí que es vivo, sabemos en ese momento que la palabra causa está bien empleada, Pero decir, los miasmas son la causa de la fiebre– eso no dice nada, hay un agujero, y algo viene a oscilar en el intervalo. En breve, sólo hay causa de aquello que está defectuoso (que cloche). Y , ¡bien! el inconsciente freudiano, es en lo que intento hacerlos apuntar por aproximación que él se sitúa, en ese punto donde, la causa y lo que afecta, hay siempre la cojera [la clocherie/ ese desequilibrio aparatoso]. En esta abertura, pasa algo. Una vez tapada esta grieta ¿la neurosis se ha curado? Después de todo la pregunta siempre está abierta. Solamente la neurosis deviene otra, a veces simple invalidez, cicatriz como dice Freud— no cicatriz de la neurosis, sino del inconsciente» . J. Lacan , 1964
Lo ineluctable de lo invisible